Sobre este espacio.

Diario que recoge todo lo aprendido en el Máster de Formación del profesorado, especialidad en Dibujo.

domingo, 31 de enero de 2016

LLegó enero y con él volvió el arte.

Este año, por primera vez desde hace cuatro, enero no llegó cargado de exámenes sino de ilusiones y grandes expectativas, pues empezaba la segunda parte del máster que me permitirá ser profesora de dibujo en el futuro. Para ser totalmente sincera, la primera parte del curso (el módulo genérico) había sido bastante decepcionante, tanto en contenidos como en metodologías, dejándome un amargo sabor en la boca y la desagradable sensación de no haber aprendido demasiado. A eso, habría que añadirle mi proceso de adaptación a Madrid, lo cual no fue ninguna tontería, ya que después de vivir en una ciudad tan tranquila y acogedora como Salamanca, la capital me resultó tediosa, agobiante, agotadora. La hora de transporte público que me metía entre pecho y espalda cada mañana hacía que llegase a clase cansada y sin ganas. Y ni hablar de la vuelta a casa... En fin, que los tres meses de curso previos a la Navidad no fueron precisamente maravillosos. Pero cuando volví a Madrid comenzado el nuevo año, me sentía llena de una nueva energía y preparada para afrontar el resto del curso con ilusión y esfuerzo. Al fin y al cabo, empezaba el módulo específico; volveríamos a hablar de arte, que es lo que más echaba de menos desde que acabé Bellas Artes el último mes de Junio.

Han pasado ya tres semanas y puedo decir que, aunque no ha estado totalmente a la altura de mis expectativas (culpa mía, la verdad es que soy demasiado exigente... o demasiado ingenua) al menos estoy disfrutando las clases. Unas más que otras, claro.
Lo que sñi me encantó fue la primera semana, que en vez de clases normales tuvimos una serie de seminarios y actividades que abrían el módulo específico, y que nos daban un último empujón para que empezásemos la segunda parte del curso motivados y con ganas de aprender más. Por mi experiencia durante esa semana, he de decir que empezar las clases con este programa de seminarios fue una gran idea . Yo por lo menos lo disfruté muchísimo, sobre todo los dos días que salimos de la facultad al Centro de Arte de Alcobendas y al Reina Sofía. Lo único que no me gustó de esa semana fue que el miércoles estuve enferma y no pude asistir al seminario, el cuál por lo visto fue súper interesante y muy importante, ya que hablaron del TFM. Pero bueno, supongo que estas cosas pasan, y al menos puedo estar contenta de tener unas compañeras estupendas que me contaron todo de lo que se habló. Y ya que saco el tema "compañeros/as", decir que una de las cosas que más me gustan del recién comenzado módulo de dibujo es el grupo que hemos formado. Nos llevamos todos muy bien y hay mucho compañerismo y muy buen rollo en general. Además, me hacía falta volver a relacionarme con gente del mundo del arte, por decirlo de algún modo. Gente con la que puedo compartir mis trabajos, mi experiencia, mis sueños y miedos en cuanto a mi futuro profesional (aunque creo que este tema se merece otra entrada a parte)... gente que entiende lo que hago, que se interesa, que opina, que aconseja, que hace críticas constructivas... en fin gente de la que aprendo algo más sobre arte cada día. Y, al fin y al cabo, a eso vine a Madrid.







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