Han pasado ya tres semanas y puedo decir que, aunque no ha estado totalmente a la altura de mis expectativas (culpa mía, la verdad es que soy demasiado exigente... o demasiado ingenua) al menos estoy disfrutando las clases. Unas más que otras, claro.
Lo que sñi me encantó fue la primera semana, que en vez de clases normales tuvimos una serie de seminarios y actividades que abrían el módulo específico, y que nos daban un último empujón para que empezásemos la segunda parte del curso motivados y con ganas de aprender más. Por mi experiencia durante esa semana, he de decir que empezar las clases con este programa de seminarios fue una gran idea . Yo por lo menos lo disfruté muchísimo, sobre todo los dos días que salimos de la facultad al Centro de Arte de Alcobendas y al Reina Sofía. Lo único que no me gustó de esa semana fue que el miércoles estuve enferma y no pude asistir al seminario, el cuál por lo visto fue súper interesante y muy importante, ya que hablaron del TFM. Pero bueno, supongo que estas cosas pasan, y al menos puedo estar contenta de tener unas compañeras estupendas que me contaron todo de lo que se habló. Y ya que saco el tema "compañeros/as", decir que una de las cosas que más me gustan del recién comenzado módulo de dibujo es el grupo que hemos formado. Nos llevamos todos muy bien y hay mucho compañerismo y muy buen rollo en general. Además, me hacía falta volver a relacionarme con gente del mundo del arte, por decirlo de algún modo. Gente con la que puedo compartir mis trabajos, mi experiencia, mis sueños y miedos en cuanto a mi futuro profesional (aunque creo que este tema se merece otra entrada a parte)... gente que entiende lo que hago, que se interesa, que opina, que aconseja, que hace críticas constructivas... en fin gente de la que aprendo algo más sobre arte cada día. Y, al fin y al cabo, a eso vine a Madrid.
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