Sobre este espacio.

Diario que recoge todo lo aprendido en el Máster de Formación del profesorado, especialidad en Dibujo.

martes, 29 de marzo de 2016

PREGUNTAS EVALUACIÓN --- nº 3

¿CÓMO DEBEN SER LOS DOCENTES HOY?
¿QUÉ COMPETENCIAS DEBEN DESARROLLAR?

Desde que decidí que haría el Máster de Formación del Profesorado, me he encontrado que al comentarlo con gente de mi entorno, sobre todo con aquellos que al igual que yo se dedican de una manera u otra al arte, la opinión de la mayoría es que ser profesor teniendo buena mano es rebajarse, que es buscar el camino fácil, que es desaprovechar mi talento… A mí estos comentarios me duelen en el alma, porque yo no pienso para nada que sea así. Pero más me duele aún cuando se menosprecia el trabajo del docente con comentarios como “ya me gustaría a mí ser profesor, que no hacen nada, así cualquiera…”. La gente no tiene ni puñetera idea y habla sin saber. Ser profesor es un trabajo de mucha dedicación y responsabilidad, muy duro y cansado en muchas ocasiones, pero que compensa por lo gratificante que es. Claro, gratificante si tienes vocación, si vales para ello. Porque desde luego que no todo el mundo vale. Yo he tenido la suerte de tener padres profesores, por eso sé las cosas buenas y las malas que tiene el mundo de la docencia, pero también sé que si es tu vocación (como lo es para ellos), es un trabajo que hace feliz a las personas, a pesar de los malos ratos, el cansancio, a veces el no saber qué hacer ante cierta situación, la preocupación cuando algún alumno tiene problemas graves…

Pero, como he dicho antes, aunque sea una profesión muy bonita, no todo el mundo podría hacerla, ni sería feliz ejerciendo como profesor. Entonces, ¿qué hace falta para ser profesor?
Bajo mi punto de vista, un profesor debe ser en primer lugar y ante todo una persona empática que disfrute trabajando con otras personas. Hay que tener en cuenta que el docente pasa su jornada laboral relacionándose con los demás, con compañeros y en mayor medida con sus alumnos, por lo que si eres una persona que disfruta más del trabajo en solitario que del trato con la gente, la docencia no está hecha para ti. Otro punto importante a tener en cuenta es el hecho de que se va a trabajar con adolescentes, los cuales están en una época complicada aunque también maravillosa, y aunque se disfrute con ellos también son difíciles en muchos momentos, por lo que es necesario tener una gran empatía y comprensión hacia ellos, ser conscientes de cómo piensan y sienten, y no olvidar nunca que el profesor está ahí para ayudarlos a crecer y a aprender, no para reprimirlos y castigarlos. Por supuesto, la paciencia es indispensable, así como la tolerancia y el respeto hacia todas las personas, pues en el aula hay chicos de todo tipo y todos se merecen el mismo respeto y atención.

Por ello, creo que para que alguien sea buen profesor, debe tener una formación en pedagogía y un conocimiento de la psicología adolescente, y esto es tan importante como la formación dentro de su campo de enseñanza. Por ejemplo, un profesor puede saber muchísimo sobre física, ser todo un experto, pero si no sabe transmitirlo a los alumnos, si no se entiende con ellos, éstos nunca llegarán a sentir ni una pizca de la pasión por la física que posee este profesor. En un mundo cada vez más competitivo, la formación académica es importante, y un profesor debe ser un experto en su materia, pero bajo mi punto de vista, tan importante es lo que enseñas como la forma en que lo enseñas.

El docente debe ser consciente de que la responsabilidad que tiene es enorme, pues está contribuyendo a la educación de muchas personitas, y que lo que les enseñe (ya no sólo en su asignatura, sino sobre la vida) puede repercutir en la persona adulta en la que se convertirán. Debe estar abierto a contestar preguntas de todo tipo y a contar historias . Debe tener esa capacidad de comunicación que no todo el mundo posee. Cuando un profesor tiene labia y muestra pasión al hablar, mantiene siempre la atención de los chicos y hace que les lleguen todas sus palabras.

Un profesor también tiene que ser innovador y creativo. En todas las materias, pero sobre todo en el arte, que es la que a mí me incumbe, creo que es esencial buscar cada día nuevos caminos y métodos para enseñar, actividades que motiven a los alumnos, que encajen con sus gustos… Y nunca tener miedo a probar cosas nuevas, pues probando es como se llega a los grandes descubrimientos. Yo en el instituto tuve un par de profesores de plástica muy entusiastas con los que realizamos varios proyectos fuera del aula, de recuperación de espacios del centro, murales, convocatorias para las que creamos vídeos y performances… Y siempre estaré agradecida por toda la pasión y la energía que me transmitieron.

Por último, un docente hoy en día debe ser conocedor de las nuevas tecnologías y consciente de las facilidades que ofrecen al aula. Además, teniendo en cuenta que los alumnos son nativos digitales y que en muchas ocasiones saben más que nosotros sobre este tema, el profesor debe adelantarse a ellos, adaptarse a todo este “nuevo mundo” y no cesar en su búsqueda de TICs que complementen sus clases. 

PREGUNTAS EVALUACIÓN --- nº 2

¿CÓMO SON LOS ALUMNOS DE HOY?

Los adolescentes de hoy en día son iguales a los adolescentes de mi generación (teniendo en cuenta que tengo 22 años), pero con una diferencia: son nativos digitales. La forma de relacionarse entre ellos y con el resto del mundo ha cambiado significativamente en las últimas generaciones con el boom de la comunicación, la proliferación de las redes sociales, el uso del whatsapp como principal medio de comunicación…
En la primera etapa de prácticas en el instituto, mi relación con los alumnos fue muy buena. Digamos que nos entendíamos bien. Yo creo que por la proximidad de edades, ya que estuve casi todo el tiempo con grupos de bachiller en los que había gente incluso un año menor que yo. En cierto modo, para mí fue un poco como volver al instituto, pero con la satisfacción de tener algo que enseñarles y mucho que aportarles por mi experiencia y mi reciente salida a la vida adulta. Me preguntaron tantas cosas sobre cómo es la universidad, el irse a vivir solo… y yo me vi reflejada en ellos, sentí que fue ayer cuando yo me hacía esas mismas preguntas. Porque los adolescentes, dentro de sus enormes diferencias, su egocentrismo, de sus looks extravagantes que van de un extremo a otro, sus gustos estrafalarios y ese ansia por ser únicos, sus problemas y sus dudas existenciales, a pesar de todo eso, por dentro tienen todos las mismas inquietudes.
Pienso que el problema de los adolescentes (y niños) de hoy en día, es que han dejado de vivir al 100% en la realidad que les rodea para vivir también en su realidad virtual. Los problemas típicos de la adolescencia relacionados con la búsqueda de la identidad se ven incrementados por la doble identidad que se están creando, la identidad en sus redes sociales. Muchas veces, y en ello incluyo también a los adultos, dejamos de vivir lo que tenemos delante porque estamos demasiado preocupados de grabarlo con la cámara de nuestro teléfono móvil… como si creyésemos que si no lo mostramos en las redes sociales, si no damos a los demás evidencia de nuestras vivencias, no lo hemos vivido. Qué triste, qué gran error. Éste es el gran problema de nuestra sociedad hoy en día, y nuestros pobres adolescentes no tienen culpa de haber nacido en este mundo digital que hemos creado.
Pero, a pesar de todo, yo sigo creyendo que la adolescencia es una etapa de la vida apasionante, con sus altibajos, sus montañas rusas de sentimientos y emociones, la pasión con que se vive todo. Yo tuve una adolescencia muy “movidita”, y estoy infinitamente agradecida a todos los buenos profesores que me entendieron y me ayudaron a crecer. Creo que en parte por eso quiero ser profesora. Por eso, y para enseñar a los alumnos que el arte puede ser un gran amigo en momentos en los que te sientes totalmente incomprendido.

A continuación, dejo un extracto de mi memoria de prácticas, en la que redacto una serie de entrevistas que tuve con los alumnos de mi instituto y en la que creo que está muy bien reflejado cómo son los adolescentes de hoy en día:

[...] Comienzo preguntándoles sobre su tiempo libre, qué les gusta hacer. Los chicos de la ESO tiran más hacia los deportes, la chica baila y hace atletismo, el chico juega en un equipo de baloncesto pero practica muchos más deportes con sus amigos. Tanto a ellos como a los de Bachiller les gusta mucho la música aunque estos últimos no practican mucho deporte y me dicen que prefieren vaguear. Les pregunto sobre el uso del móvil, y los pequeños contestan que lo tienen desde los 11 años, es decir, desde antes de entrar en el instituto, y que no se imaginan cómo vivir sin él, me preguntan que cómo podía yo quedar con mis amigos cuando no teníamos móvil. Sus padres no les ponen horarios con el móvil y el ordenador, pero a veces se lo quitan cuando tienen muchos deberes para que no se distraigan. El grupo de los mayores tiene diferentes relaciones con el móvil, hay algunos del grupo que “pasan mucho”, otros están “totalmente enganchados” y no se imaginan su vida sin redes sociales.Les pregunto por su forma de pensar y si creen que ha cambiado últimamente y me produce mucha ternura ver a los pequeños la madurez con la que me hablan en contraste con su cuerpo todavía de niño, sobre todo los chicos, que son mucho más pequeños que las chicas y que me dicen que a ellos aún no les ha llegado eso del estirón pero que no les preocupa porque ya llegará. Lo que sí les ha llegado es un cambio en su modo de pensar, ahora dicen que piensan más, le dan más vueltas a las cosas; “antes nos creíamos todo lo que nos decían los mayores. Y ahora me siento más responsable, como que pienso en cosas más serias… por ejemplo antes me preocupaba si se me rompía un juguete, ahora me preocupo por los exámenes.” Los mayores, por su parte, dicen que han cambiado muchísimo y que son conscientes de ello. Creen que han madurado mucho pero no lo saben porque para muchas cosas se sienten adultos y para otras no. Me dicen que hacerse mayor implica darse cuenta de lo felices que eran siendo niños: “He tenido una visión del mundo en general y me he deprimido. Me he dado cuenta de cómo va el mundo.” “Sí, vives muy feliz en la ignorancia” 
Se dice que en la adolescencia también cambia el modo de pensar sobre uno mismo, ellos me dicen que sí, que quizás ya no se ven como se veían antes y que reflexionan más lo que sienten, lo que quieren para su futuro… “le doy más vueltas a mis movidas internas”. “Yo se quién soy todo el rato, pero voy descubriendo cosas de mí mismo que antes ignoraba”. Les pregunto también por su estilo de vestir, el grupo con el que hablo es muy variado en ese tema y se nota que su imagen exterior les clasifica en un grupo u otro y es importante para ellos. Me cuentan que realmente es importante porque les permite mostrar una imagen exterior de cómo son por dentro, de la música que escuchan, tener su propia identidad a la vista de los demás. Dentro del aula todos son amigos, pero fuera del instituto cada cual pertenece a su grupo, y dentro de estos grupos todos suelen compartir estilo de ropa, aunque a ellos no les gusta llamarse ‘’tribus urbanas’’, más bien son amigos que se juntan por afinidades.En cuanto a su relación con sus familias, existe una gran diferencia entre los mayores y los más jóvenes del instituto. Los niños de primero de la ESO dicen que no tienen muchas broncas, las normales, y que ven necesario que les regañen para educarles. Se sienten muy unidos a su familia y le atribuyen muchísima importancia en su vida, además se sienten muy agradecidos porque tienen la suerte de tener unos padres que les cuidan, les quieren y les sirven como ejemplo, algo de lo que no gozan todos los niños desgraciadamente. La cosa cambia bastante cuando hablo con los chicos de bachiller: ellos se quejan de una falta de comunicación y de comprensión, aunque admiten que es cierto que ellos mismos muchas veces no ponen nada de su parte para comunicarse con sus padres.  “Mis padres realmente no saben cosas de verdad sobre mi vida” dice una chica y casi todos comparten su opinión. A veces, pasan muy poco tiempo con sus hijos, a algunos chicos les da igual, les da libertad, a otros les gustaría tener una relación más estrecha con sus progenitores o al menos pasar un poco más de tiempo con ellos. La mayoría jamás le contaría un problema muy gordo a sus padres, pues confían más en amigos o hermanos. ¿Sienten que sus padres han sido y son un ejemplo para ellos? La mayoría me dicen que sí, para bien o para mal, sus padres les han inculcado muchas cosas; otros dicen que el ejemplo de sus padres no les ha servido para nada y que no se sienten identificados con ellos.La relación con los amigos ya es otra cosa. Grandes y pequeños le atribuyen un grandísimo valor a la amistad, y consideran que tener amigos es una de las cosas más importantes en su vida. Pero sí que existen notables diferencias en los tipos de amistades que entablan chicos o chicas. Las chicas, al comenzar en el instituto, suelen pertenecer a un grupo exclusivamente femenino en el que existe una jerarquía. Dentro del grupo, tienen una mejor amiga que es mucho más importante que las demás y con la que comparten cualquier cosa, es la persona con la que más confianza tienen en el mundo y la única que comprende todo lo que le cuenta. Pero también se comunican mucho entre todas las chicas del grupo, les encanta hablar de cualquier cosa y no tienen a penas secretos entre ellas. “A veces hay problemas en el grupo porque una cuenta un secreto de otra, o porque alguien se hace muy amiga de alguien y la otra amiga se pone celosa… No sé, somos un poco malas entre nosotras a veces, siempre hay una que manda más en el grupo aunque también puede quedarse sola si se pasa de lista y las demás nos cansamos de ella… pero nos queremos mucho todas, aunque tengo mis preferencias, claro”.  Los chicos, por su parte, pertenecen a un grupo en el que existen menos jerarquías y no suelen tener un mejor amigo. Dentro del grupo se sienten más cercanos a unos u otros, pero nos menos exclusivos que las chicas al escoger amigos para salir o hacer actividades. También parecen tener una relación menos íntima, no se cuentan tantos secretos ni se desahogan tanto con sus amigos como las chicas. Según van creciendo, las chicas siguen teniendo un grupo de amigas íntimas y los chicos siguen disfrutando de salir en grupo sólo con chicos, pero ambos sexos se van juntando y aparecen los grupos mixtos que se forman por afinidades, por grupos de clase… Ellos lo definen como “el grupo para quedar en general, no tan íntimos como los mejores amigos pero con los que te lo pasas bien y compartes experiencias”
Les pregunto si hay chicos y chicas en el instituto que puedan no tener amigos o que estén aislados del grupo, a lo que los chicos de la ESO me responden que no conocen a nadie que esté completamente solo o al que marginen los demás, pero sí que hay algunos que van en grupos de dos o tres y que no se relacionan con nadie más, pero porque ellos no quieren, no porque los demás les rechacen. Tampoco conocen casos de bullying, aunque ya me habían dicho los profesores que es un tema que está muy controlado en el centro por el equipo de convivencia. Los del bachiller comentan que no hay nadie completamente marginado porque en clase todos se llevan bien, pero que obviamente hay un par de personas que son menos sociables y que no se relacionan mucho con los demás. Dicen que a veces se meten un poco con alguien en clase, pero que “todo es de broma, no hacemos nada malo, nos reímos unos de otros pero no hay que tomarlo a mal”.
Los amigos, al contrario que la familia, van adquiriendo importancia para ellos según pasa los años. Ante la pregunta “¿Qué es lo más importante que te ha sucedido estos años” todos responden “conocer a mis amigos”. Los más mayores del instituto necesitan sentirse pertenecientes a algo, por lo que el grupo de amigos ejerce sobre ellos una gran influencia. La edad con la que empiezan a beber, o la elección de consumir drogas o no depende mucho de lo que hacen los amigos, además del carácter de cada uno, claro. Me he dado cuenta de que muchas veces se dejan llevar por el grupo y luego se arrepienten y reculan, pero son lo suficientemente maduros para admitir que aunque el grupo pueda influenciar, los amigos no tienen la culpa, pues al final es uno mismo el responsable de sus decisiones. “Mis amigos empezaron a fumar porros, entonces yo también. Pero con el tiempo me di cuenta de que no me sentaba bien y que no tenía que hacerlo porque lo hiciesen ellos, pero me respetan y no les parece mal, ellos me ofrecen y yo lo rechazo y ya está”; “Yo fumo porros porque me gusta, pero sí que empecé con mis amigos. También nos hemos drogado de alguna otra cosa de fiesta. Lo hacemos sólo los que queremos, pero sí que es cierto que si uno tiene o propone pillar, pues nos animamos los demás, la primera vez te pica la curiosidad… igual nunca lo habría probado si tuviese otros amigos, pero no es culpa del grupo, cada uno toma sus propias decisiones”.
Con los profesores tienen en general buena relación. Los pequeños se llevan bien con todos los profesores menos con dos “que no podemos aguantar. Nos riñen por nada, una de ellas nos vacila y encima nos pone partes como si fuese al revés. Encima explica muy mal y necesitamos ayuda de nuestros padres para entenderlo. Los demás profesores nos animan mucho y nos entienden, y nos ayudan cuando no sabemos hacer algo o tenemos un problema dentro del insti”. Los de Bachiller se llevan bastante bien con todos los profesores, pero en general no encuentran en ellos un modelo a seguir ni creen que les aporten ninguna enseñanza como personas, pero sí que los ven como figuras importantes en cuanto a que les inculcan la importancia de estudiar y seguir aprendiendo. “Algunos saben entendernos…pero nunca se me ocurriría recurrir a un profe si tuviese un problema gordo fuera del instituto y quisiese comentarlo con un adulto”.
La adolescencia es una época de confusión, exaltación, tensiones… Animo a los chicos a que me cuenten su experiencia, cómo se han sentido estos años, si han pasado alguna época realmente mala. Los de primero de la ESO me miran extrañados, ellos aún no saben que dentro de un par de años estarán en plena revolución hormonal, que se volverán más rebeldes y más independientes, que cambiarán de gustos y tendrán nuevas preocupaciones. Los de segundo de Bachiller, siguen revolucionados pero sienten que ya han pasado la etapa más turbulenta. Me cuentan que todos han pasado por malas épocas, cada uno con su propia historia. Quieren ser mayores ya, vivir solos y no depender de sus padres, yo les respondo que con la independencia vienen muchas responsabilidades y ellos se dan cuenta de que realmente su vida ha sido muy cómoda estos años, y que también se lo han pasado muy bien. Me hablan de los problemas típicos que casi todos hemos vivido en nuestros años en el instituto: problemas de amores, discrepancias con los padres, enfados entre amigos, suspensos… Algunos se preocupan porque fuman muchos porros, las chicas a veces lo pasan mal porque se ven gordas o no se gustan en general, y casi todas ha pasado un susto pensando que estaban embarazadas. Pero me dicen que no creen que ellos en concreto tengan problemas graves, que tienen suerte porque hay gente que está mucho peor. Afrontan sus errores de manera valiente y son conscientes de que todos los momentos malos les ayudan a crecer y a madurar, y yo me alegro mucho al verles tan emocionados con el futuro que les espera al terminar el instituto.


"Teenagers" - My Chemical Romance
Violence is never the answer!!

PREGUNTAS EVALUACIÓN --- nº 1

¿CÓMO ES UN INSTITUTO DE ENSEÑANZA SECUNDARIA EN ESPAÑA?

Los Institutos de enseñanza secundaria en España son los centros educativos donde se imparte la educación secundaria obligatoria (ESO, de los 12 a los 16 años, siempre y cuando no se repita ningún curso) y el bachiller, que no es obligatorio. En muchos de estos centros también se imparten ciclos de grado medio o superior, que al igual que el bachiller, no son obligatorios. También existe la posibilidad de que se impartan cursos de la ESO y Bachiller nocturnos para adultos que abandonaron sus estudios o no pudieron acabarlos por cualquier razón y deciden retomarlos de nuevo.

Los institutos de Enseñanza secundaria, si bien comparten características comunes como el cuerpo de docentes, la estructura administrativa o los contenidos exigidos por la ley, son muy diferentes entre ellos teniendo en cuenta las instalaciones, el contexto en el que se encuentran, el alumnado, los recursos económicos… En general podríamos decir que suelen ser edificios amplios con pasillos largos y clases demasiado pequeñas para la cantidad de alumnos (bajo mi punto de vista), suelen tener un patio de recreo y un gimnasio, y un salón de actos que dependiendo del centro puede parecer el teatro real o una triste sala con cuatro sillas y una tarima. También tienen biblioteca y en algunos casos cafetería. Los cuerpos directivos son siempre iguales, de hecho yo no sabía que había tantos puestos diferentes dentro del grupo de profesionales de un instituto hasta que lo estudiamos en el módulo genérico del máster. La organización es más compleja de lo que yo pensaba.

En cuanto a las diferencias, obviamente cada instituto tiene su propia identidad y no hay uno igual que otro. Empezando por el entorno en el que se ubica, la diferencia entre los alumnos puede ser abismal. Hay zonas, por ejemplo en los barrios más pobres de una ciudad, en la que hay un mayor número de alumnos sin recursos, alumnos conflictivos o que tienen una familia disfuncional, o institutos en los que la mayoría de alumnos son inmigrantes, lo cual baja significativamente el nivel de las enseñanzas pues se encuentran con la barrera del idioma. LLéndonos al otro extremo encontramos institutos privados a los que sólo se puede acceder con buenas notas y a los que normalmente acuden familias adineradas que se preocupan mucho por la educación de sus hijos. Aunque, ojo, no digo que lo que se enseñe en estos institutos sea mejor, y por supuesto, estos alumnos no tienen que ser mejores que otros, de hecho muchas veces este tipo de centros inflan las notas de los alumnos y esconden los conflictos para mantener su imagen. También hay diferencias de nivel en cuanto a que un instituto tenga sección bilingüe o no. Por ejemplo, en mi instituto de prácticas, me explicaron que el nivel había subido mucho desde que pusieron la sección bilingüe en la ESO, ya que los alumnos que se matriculan en dicha sección son buenos estudiantes con ganas de aprender y el objetivo de sacar el máximo rendimiento a sus estudios.

Tampoco es igual un instituto de ciudad que uno de pueblo. Los institutos en las ciudades son mucho más grandes y tienen un alumnado muy variado, además de una mayor oferta de asignaturas (en bachiller y en los ciclos medios). Los institutos de pueblo, como en el que yo estudié, son mucho más familiares, todo el mundo se conoce y es más fácil detectar un conflicto.


Otra cosa que caracteriza a un instituto es que tenga bachiller artístico. ¿Por qué? Pues porque cuando lo tiene normalmente puede apreciarse desde fuera o nada más entrar, con proyectos de recuperación de espacios, murales, dibujos y cuadros expuestos por los pasillos…

lunes, 14 de marzo de 2016

¿Cómo hacer un proyecto de investigación e innovación?

Buscando unas cosas en mi cuaderno de apuntes me he encontrado este esquema que hicimos en la 3ª sesión de Innovación, creo... Son los pasos y pautas a seguir para elegir un tema de investigación y hacer una propuesta de acción. El esquema nos lo hizo la profesora a propósito de dedicar la sesión a hablar del TFM. Estuvimos comentando temas que se pueden tratar, cómo desarrollar el proyecto, y se nos mostraron varios TFMs de años pasados.
Una cosa de la que me gustó mucho enterarme ese día fue que a los de la especialidad de dibujo nos han dado libertad para presentar el trabajo. Es decir, en otras especialidades deben ceñirse a unas normas de maquetación, estilo, letra, párrafo... Pero nosotros, obvio y normal, ¡somos artistas! ¡que nos dejen expresarnos a nuestro aire! podemos hacer el diseño que queramos. Yo creo que un trabajo siempre gana mucho bien presentado, que sea bonito, y más si está relacionado con un tema artístico.



SESIÓN 23 de FEBRERO - clase Innovación

à Papiroflexia y autorretrato

La sesión del martes 23 de Febrero fue, cuanto menos, sorprendente. Y digo sorprendente porque no me esperaba para nada algo así, y la verdad es que pese a los prejuicios iniciales acabó gustándome.

Yo llegué a clase contenta ese día porque era el día de la presentación de autorretratos, y a mí ese tipo de cosas me encantan; conocer un poco más a mis compañeros, que expliquen el por qué de sus representaciones… vamos, un poco como volver a bellas artes, aprendiendo de lo que hacen los demás.

El caso es que cuando la profesora nos dijo “¿Quién sabe hacer una pajarita de papel?” lo primero que pensé (y voy a ser totalmente sincera) fue “¿de verdad me he levantado a las 7 y me he metido una hora de tren para hacer papiroflexia?”. Lo sé, a veces soy un poco negativa, pero es que madrugar me sienta fatal.
Lo que no sabía entonces, es que una simple pajarita de papel ofreciese tantas posibilidades para trabajar con los alumnos, por lo que según avanzábamos en la actividad me iba sorprendiendo y motivando más.

La verdad es que cuando comenzamos con esta actividad tan sencilla y “sosa” ni se me ocurrió pensar que acabaríamos trabajando la visión espacial o el dibujo de claroscuro. He de decir que realmente me terminó pareciendo una propuesta muy interesante, y, como nos dijo nuestra profesora Ángeles, una perfecta “actividad comodín”. Este tipo de actividades vienen muy bien para un día en el que falte mucha gente a clase, por una excursión por ejemplo o por ser el último día de un trimestre, y no queramos adelantar temario sin el resto de alumnos. Por otra parte, aunque la papiroflexia seguramente sea súper entretenida para los chicos, sí que es cierto que algunos de ellos pueden ir muy lentos o perderse todo el rato, y al final entre los que corren, los que se quedan atrás y los que no se enteran se puede montar un batiburrillo en clase que a ver quién lo maneja. Por eso considero que es adecuada para grupos pequeños o días que haya poca gente en clase.

En fin, que al final de la clase solo pude concluir que me dejé llevar por los prejuicios, menospreciando en un principio una actividad bastante interesante, y lo que es realmente importante, muy útil para mi futuro como profesora. Porque en verdad, el problema es que al comenzar me lo tomé como una actividad para nosotros, y no realmente como lo que es en realidad, una actividad para nuestros alumnos. Aunque no sea disculpa, creo que el hecho de haber concluido hace tan poquito mis maravillosos cuatro años de Bellas Artes, hace que todo me parezca aburrido y tedioso, o demasiado fácil, como en ésta actividad en la que olvidé que no estábamos en escultura y que no tenía que hacer una obra de arte con el folio, sino aprender a sacar de él el máximo partido en una clase de secundaria.


Finalizada la actividad de la pajarita, llegó la parte que yo estaba deseando, la presentación del autorretrato. Ya era tarde y quedaba poco tiempo de clase, así que no dio tiempo a ver ni la mitad, aunque yo fui una de las que presentó el suyo. La verdad es que me encanta oír a la gente presentarse, hablar de sí mismos… siempre me ha atraído mucho conocer la naturaleza humana, lo que hay detrás de cada rostro, de cada gesto, de cada palabra. Y ya, cuando entra en juego la creación artística y la expresión del interior de la persona y de su identidad a través del arte, mi interés se dispara. De hecho, algo así es lo que voy a tratar en mi TFG, aunque por ahora no quiero hacer público ningún título definitivo.

Esto de presentarse a los compañeros, no sólo me parece muy interesante dentro de nuestro grupo de máster, que somos todos adultos y, aunque nos conocemos, estoy segura que los demás al igual que yo están deseando conocer un poquito más. También me parece una gran idea para desarrollar en nuestro futuro como profesores. De hecho hablamos de esto en clase, de cuánto les puede gustar a los alumnos conocer quién es la persona que está delante de ellos y que les va a acompañar durante un curso entero. Por lo que me han contado mis padres, que son profesores de instituto desde hace más de 20 años, los chicos siempre se interesan mucho por la vida de los profesores fuera del instituto y les preguntan cosas como dónde estudiaron, cómo fueron sus años de universidad, quiénes son sus hijos, qué hacen en su tiempo libre… Bueno, supongo que esto pasará sólo con los profesores más afables y cercanos, y que tienen “buen rollo” con sus alumnos. El caso es que esta actividad del autorretrato me parece una genial idea para acercarnos a los alumnos y darles confianza, ya que al saciar su curiosidad lo más probable es que ese profesor que se ha presentado les caiga mejor o les despierte un interés que seguro repercutirá a lo largo del curso.

SESIÓN 16 de FEBRERO - clase Inovación

En la sesión del día 16 de febrero, que creo que fue la cuarta clase, estuvimos hablado sobre cómo hacer un blog y todas las posibilidades que tiene. 
Resulta que con algo gratuito y tan sencillo como BLOGGER puedes hacerte una página bastante guay, muy personalizable y que, aunque está lejísimos de ser profesional, puede tener muy buen orden y apariencia si lo sabes hacer bien. Supongo que todo es cuestión de práctica... yo intenté hacerme uno hace años pero lo dejé enseguida porque me daba mucha pereza investigar (ya dije que no me gustan mucho estas cosas de ordenadores, por desgracia), así que no exploté las posibilidades que ofrecía, como poner música, lo cual no sabía que se podría hacer pero ahora usaré cuando haga mi página de artista. 

La verdad es que entre la profesora y los compañeros sacamos un montón de ideas, descubrimos cosas nuevas y resolvimos muchísimas dudas. Yo es que era incapaz de vincularme al blog de clase, y en esta sesión aprovechamos para solucionar mi problema y los de mis compañeros. 

Lo mejor de esta sesión fue sin duda mi salida a la pizarra jajaja Es que me encanta la pizarra. No se por qué, pero me encanta dibujar con la tiza, el tacto a la mano, el trazo suave y rápido... en el instituto me pasaba los descansos dibujando cosas en la pizarra. Así que cuando Ángeles pidió un voluntario para apuntar los conceptos clave de los que se iba hablando, salte de mi silla entusiasmada, y el resto de la sesión se me pasó volando, entre anotaciones y mandalas.

Foto cortesía de una compañera que me pilló en mi salsa. 
 Me hizo mucha ilusión cuando me la mandó

SESIÓN 19 de ENERO - clase Innovación

La primera clase de Innovación fue una introducción a la asignatura en la que hablamos de diversos temas, desde la organización de las clases y los temas que íbamos a tratar hasta las tareas que deberíamos realizar para esta asignatura y para las prácticas. Ya que Ángeles Saura es la coordinadora de la especialidad además de la profesora de Innovación, tuvimos también la posibilidad de consultar con ella dudas acerca del semestre que comenzábamos y sobre los TFMs que tanto me aterrorizan, y también de compartir nuestras sensaciones y opiniones acerca de la primera semana de clase, en la que realizamos una serie de actividades y seminarios muy interesantes y que, como dije en la anterior entrada, nos motivaron mucho a empezar con el módulo específico.

Como introducción a la asignatura, hablamos sobre las posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías en el ámbito de la educación, ya que este va a ser en líneas generales el tema principal de las clases de “Innovación”. Aunque personalmente no soy amante de las nuevas tecnologías, pues me considero una artista tradicional y bastante chapada a la antigua en cuanto a todo esto de internet y la era de la comunicación (sí, es que odio ir en el metro y ver a todo el mundo con el móvil en la mano), entiendo que es totalmente necesario que comience a utilizarlas (ya estoy familiarizada con ellas, pues en mi generación es inevitable) y profundice en sus aplicaciones, pues van a estar siempre presentes en nuestro futuro como profesores, y también como artistas. Por tanto he de admitir que aunque no estaba demasiado entusiasmada con la asignatura, la consideraba necesaria para mi aprendizaje y me dispuse a sacarle todo el jugo posible.

Nuestra profesora lleva ya muchos años utilizando recursos digitales con sus alumnos y compartió sus experiencias con la clase, lo cual fue muy enriquecedor, porque creo que la mayoría de nosotros lo que más apreciamos en las clases es cuando los profesores nos cuentan sus anécdotas y experiencias en las aulas de instituto. Creo que nos acerca muchísimo a lo que queremos ser y mantiene viva la ilusión de llegar a ejercer como profesores de plástica en un futuro (esperemos no muy lejano).

Nos habló de los blogs y lo útiles que son para trabajar con los alumnos. Como soy una perezosa con estas cosas de internet, nunca he tenido un blog serio, sólo alguno con imágenes de dibujos de hace muchos que no comparto con vosotros porque me da vergüenza que los veáis jjajaja. Pero sí que sé de buena mano que para un profesor de plástica es una herramienta muy útil y atrayente para los alumnos, porque uno de mis profesores del bachillerato de artes tenía uno y los alumnos nos motivábamos un montón con los trabajos porque sabíamos que si eran buenos los compartiría en el blog. Y claro, lo más importante es la oportunidad que ofrecen para compartir archivos, videos y casi lo que se quiera entre la clase.

Y hablando de blogs se propuso el trabajo más importante para la asignatura: crear un diario de aprendizaje y compartirlo con el resto de la clase a través de un blog común. La idea me pareció buena pero le vi un inconveniente: creo que es muy enriquecedor que todos veamos los blogs de los compañeros, porque como yo siempre digo se aprende más de los compañeros que de cualquier otra cosa, pero no me gustaría que nadie que pusiese mi nombre en google llegase a mi blog. Y esto no se puede evitar, porque si lo pongo privado sólo podría verlo mi profesora, y no me parecería justo poder ver los de mis compañeros y que ellos no puedan ver el mío.

- Así que, éste es mi blog de clase.