¿CÓMO ES UN INSTITUTO DE ENSEÑANZA SECUNDARIA EN ESPAÑA?
Los Institutos de enseñanza secundaria en España son los
centros educativos donde se imparte la educación secundaria obligatoria (ESO,
de los 12 a los 16 años, siempre y cuando no se repita ningún curso) y el
bachiller, que no es obligatorio. En muchos de estos centros también se imparten
ciclos de grado medio o superior, que al igual que el bachiller, no son
obligatorios. También existe la posibilidad de que se impartan cursos de la ESO
y Bachiller nocturnos para adultos que abandonaron sus estudios o no pudieron
acabarlos por cualquier razón y deciden retomarlos de nuevo.
Los institutos de Enseñanza secundaria, si bien comparten
características comunes como el cuerpo de docentes, la estructura
administrativa o los contenidos exigidos por la ley, son muy diferentes entre
ellos teniendo en cuenta las instalaciones, el contexto en el que se
encuentran, el alumnado, los recursos económicos… En general podríamos decir
que suelen ser edificios amplios con pasillos largos y clases demasiado
pequeñas para la cantidad de alumnos (bajo mi punto de vista), suelen tener un
patio de recreo y un gimnasio, y un salón de actos que dependiendo del centro
puede parecer el teatro real o una triste sala con cuatro sillas y una tarima.
También tienen biblioteca y en algunos casos cafetería. Los cuerpos directivos
son siempre iguales, de hecho yo no sabía que había tantos puestos diferentes
dentro del grupo de profesionales de un instituto hasta que lo estudiamos en el
módulo genérico del máster. La organización es más compleja de lo que yo
pensaba.
En cuanto a las diferencias, obviamente cada instituto tiene
su propia identidad y no hay uno igual que otro. Empezando por el entorno en el
que se ubica, la diferencia entre los alumnos puede ser abismal. Hay zonas, por
ejemplo en los barrios más pobres de una ciudad, en la que hay un mayor número
de alumnos sin recursos, alumnos conflictivos o que tienen una familia
disfuncional, o institutos en los que la mayoría de alumnos son inmigrantes, lo
cual baja significativamente el nivel de las enseñanzas pues se encuentran con
la barrera del idioma. LLéndonos al otro extremo encontramos institutos
privados a los que sólo se puede acceder con buenas notas y a los que
normalmente acuden familias adineradas que se preocupan mucho por la educación
de sus hijos. Aunque, ojo, no digo que lo que se enseñe en estos institutos sea
mejor, y por supuesto, estos alumnos no tienen que ser mejores que otros, de
hecho muchas veces este tipo de centros inflan las notas de los alumnos y
esconden los conflictos para mantener su imagen. También hay diferencias de
nivel en cuanto a que un instituto tenga sección bilingüe o no. Por ejemplo, en
mi instituto de prácticas, me explicaron que el nivel había subido mucho desde
que pusieron la sección bilingüe en la ESO, ya que los alumnos que se
matriculan en dicha sección son buenos estudiantes con ganas de aprender y el
objetivo de sacar el máximo rendimiento a sus estudios.
Tampoco es igual un instituto de ciudad que uno de pueblo.
Los institutos en las ciudades son mucho más grandes y tienen un alumnado muy
variado, además de una mayor oferta de asignaturas (en bachiller y en los
ciclos medios). Los institutos de pueblo, como en el que yo estudié, son mucho
más familiares, todo el mundo se conoce y es más fácil detectar un conflicto.
Otra cosa que caracteriza a un instituto es que tenga
bachiller artístico. ¿Por qué? Pues porque cuando lo tiene normalmente puede
apreciarse desde fuera o nada más entrar, con proyectos de recuperación de
espacios, murales, dibujos y cuadros expuestos por los pasillos…
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